LA TRANSFORMACIÓN Y EL CAMBIO SOCIAL SON
POSIBLES, MIENTRAS LOS TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN ESTEMOS CONVENCIDOS DE ELLO
[…] El trabajador de
la enseñanza, en cuanto tal, es un político, independientemente de si es, o no,
consciente de esto. De ahí que parezca fundamental que todo trabajador de la
enseñanza, todo educador o educadora, tan rápidamente como sea posible, asuma
la naturaleza política de su práctica, se defina políticamente, haga su opinión
y trate de ser coherente con ella.
PAULO FREIRE